Los nuevos profesionales deben construir su Imagen Profesional

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Teniendo claro que nos enfrentamos a una nueva fuerza laboral principalmente constituida por jóvenes pertenecientes a la generación millennial (actualmente entre 16 y 36 años de edad), en Guatemala, el sector formal del mercado laboral sigue convencido de que es el campo de acción donde el nuevo profesional puede poner en práctica sus conocimientos, pero desde la Imagen Pública la confluencia de estos dos actores debe pasar por un proceso de mutuo CONVENCIMIENTO.


Sí, convencer, que se entiende como “Incitar, mover con razones a alguien a hacer algo o a mudar de dictamen o de comportamiento”. Desde hace algunos años, le he dado seguimiento a los procesos de selección que los departamentos de recursos humanos implementan o tercerizan en agencias de reclutamiento para que estos identifiquen, a modo de primer filtro, a profesionales cualificados para determinado puesto.

En este sentido, he participado en algunos de ellos con ojos de postulante, pero también de Consultor en Imagen Pública y he visto que existe una DESCONEXIÓN entre lo que el postulante quiere demostrar y lo que la reclutadora busca; los nuevos profesionales quieren demostrar que sí dominan su área disciplinaria mientras que el reclutador está esperando esto, pero también que el joven graduado demuestre competencias adicionales, principalmente digitales, para poder reclutar profesionales que hagan que la empresa se adapte a los nuevos tiempos. Y el uno no sabe esto del otro.

He visto cómo tanto el millennial sale inseguro de la entrevista como el reclutador sale desilusionado porque el joven no lo convenció de ser la mejor opción. Lo que a los nuevos profesionales no les enseñan en la universidad o centro de formación es que ese encuentro es un momento de INTERCAMBIO DE IMÁGENES PÚBLICAS.

Es decir, el joven debe estimular correctamente al reclutador para que crea que cuenta con conocimientos, capacidades, competencias, nuevas visiones tecnológicas de su carrera y una imagen sólida y se convenza de ello, así como el reclutador debe persuadir a los nuevos profesionales de ser la mejor entidad para desarrollarse en un ambiente del siglo XXI.

Por eso considero que cada una de las partes debe concentrarse en CONVENCER a la otra de que son la mejor opción.

Ya no es un proceso unidireccional en donde la empresa es la única que decide, sino que ahora los profesionales deciden si “LES GUSTA” la entidad, lo cual llega a afectar el mismo proceso de selección, pues los postulantes ya no lo continúan si no les gustó “LO QUE LES DIJERON”, lo que representa pérdidas para los reclutadores porque acaban declarando desiertos los procesos o porque el nuevo empleado solo llega a trabajar por unos meses y luego renuncia.

Por esta volatilidad en el sector formal del mercado laboral, busqué participar en varios seminarios web en donde los propios profesionales de gestión del talento y las agencias reclutadoras confiesan que les es más rentable y beneficioso recurrir a contratar profesionales RECOMENDADOS, que demuestren los mínimos requisitos de contratación para que la empresa, bajo una lógica de universidad corporativa, forme al nuevo empleado para que se adapte más rápidamente a las necesidades del puesto.

Esta dinámica no es exclusiva de Guatemala. Lo que aquí llamamos “ENTRAR POR CONECTE”, en otros países, como en España, le denominan “ENCHUFISMO”, dinámica de reclutamiento que creo que perjudica la estabilidad emocional de una fuerza de trabajo que, aunque calificada, no encuentra los canales adecuados para ser contratada, pues no importa su preparación y competencias adicionales desarrolladas.

Ante esta realidad, recomiendo estratégicamente que los departamentos de egresados y las propias facultades de las universidades o centros de formación incluyan un último proceso de formación previo a graduar alumnos, que consista en capacitar a sus estudiantes sobre la dinámica del mercado laboral y la trascendencia que tiene entender la lógica del manejo de su imagen profesional, que será decisiva para que se ubiquen profesionalmente CON MAYOR SEGURIDAD Y CONVENCIMIENTO de sí mismos.

¿Y si descubriéramos que los jóvenes no consiguen trabajo no solo porque no hay sino que además por su mala imagen profesional?

PD.:


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Fotografía: planetatrabajo.com.ar


Alex Castillo | Consultor en Imagen Pública

Publicado por Alex Castillo

Asesor en Relaciones Públicas, Imagen Pública y Reputación en Guatemala.

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