Imagen pasada, presente y futura

Todo lo que hagas o digas hoy será usado a favor o en contra tuyo ayer, ahora o mañana. Es decir, la imagen pública que proyectaste en el pasado te perseguirá en el presente, con ineludibles repercusiones en el futuro. Por esto, tener consciencia de la temporalidad de la imagen es un factor estratégico a tener en cuenta en el diseño e implementación de un Plan de Imagen Pública.


¡Ya sé quién es ella: era la de…!, ¡tengo idea de ya haberlo probado!, ¡esos aparatos no sirven!, ¡en esa persona no se puede confiar! Todas estas expresiones y otras que utilizamos a diario son el vivo reflejo de la experiencia que hemos tenido en la interacción con personas, cosas, empresas, acciones, culturas o países que definitivamente condicionan nuestra conducta en el presente, con su posterior impacto en el largo plazo, en el futuro.

Una característica de los abuelos era siempre pensar en el futuro. Hoy, no me dejarán mentir que las dinámicas de vida son más cortoplacistas, pues estamos más concentrados en vivir el presente. Pero las nuevas generaciones están pensando más en el desarrollo de iniciativas que serán de beneficio en el futuro, para que la llegada de éste no sea tan larga.

Como pueden ver, todos tenemos en mayor o menor medida una implicación pasado, presente y futura con lo que vivimos y principalmente con lo que pensamos; he aquí una de las mayores complejidades del ser humano.

Precisamente así es nuestra percepción, pues la misma está constituida por elementos trascendentales que se han quedado en nuestra memoria para ser determinantes en las decisiones que tomemos en el ahora y que sin lugar a dudas repercutirán en nuestro yo del futuro, en nuestra reputación de largo aliento.

Si bien percibimos en el presente, lo que captamos lo contrastamos e interpretamos trayendo ideas y experiencias del pasado que impactarán en las decisiones que tomemos en el siguiente segundo (corto plazo), mañana (mediano plazo) o la otra semana (largo plazo).

Tener en cuenta esta atemporalidad de la percepción, nos ayudará a diseñar mejor el manejo de nuestra imagen pública y la de nuestra empresa, para implementar acciones que construyan una percepción positiva tomando de referencia las experiencias (pasado), las vivencias (presente) y las expectativas (futuro) que se demandan de nosotros.

Incluso nos ayudará a diseñar ejes transversales de lo que somos y hacemos, para que tengamos una coherencia entre lo que fuimos, a lo que le apostamos en el ahora y lo que esperamos lograr y ser en el futuro.

Pensar nuestra estrategia de vida como personas y empresas es algo indispensable para no generar lo que yo llamo “dislocaciones de imagen”, es decir reacciones en el presente que no coinciden con lo que la gente conoce de nosotros, lo cual crea contradicciones que repercutirán innegablemente en las puertas que se nos abran y la confianza que se deposite en nosotros.

Como ven, una imagen o percepción no tiene tiempo específico. A lo más que puede apelarse es a adaptarla a una coyuntura específica determinada.


Alex Castillo | CEO – IMAGINA
Fuente fotografía: FORODELAVIRGEN.ORG

Publicado por Alex Castillo

Asesor en Relaciones Públicas, Imagen Pública y Reputación en Guatemala.

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